domingo, 29 de diciembre de 2013

Se deg senere 2013...

Bueno, ya es día 30 de diciembre y creo que es hora de hacer un poco de balance de este año que termina.

En verdad, 2013 ha sido el mejor y el peor año que he tenido al mismo tiempo. He visto como planes de futuro, sueños e ilusiones se iban a la mierda de un día para otro, he caído, he llegado a tocar fondo e incluso a rascar ese fondo a zarpazos. Ha sido un año de despedidas, en todos los sentidos. Gente que se ha ido físicamente para no volver jamás, gente que se ha marchado amistosamente, gente que se ha marchado a mal y gente que no ha comprendido muchas cosas de las que me han pasado ni mis "desapariciones" y se han alejado por ello. No guardo rencor a nadie, cada cual somos como somos y lo comprendo, aunque por otra parte duela un poco. Ha sido un año que ha tenido fracasos sentimentales, amistosos, laborales y anímicos. Estos últimos muy marcados, por los cuales he pasado una temporada que no pasaba desde hace 9 años... Pero esa malísima temporada también me ha ayudado a profundizar y conocerme mejor a mi misma y ver diferentes puntos de vista sobre la vida y las cosas. 


Pero no todo ha sido malo. Este año también ha estado repleto de buenos momentos. He conocido mucha gente muy buena, he hecho buenos colegas y me he adentrado en otros ambientes en los cuales en nada de tiempo me han hecho sentirme una más de la familia. Me he reencontrado con un amigo que hacía años que no veía y el cual se ha convertido en una pieza clave de mi vida y también, gracias a una noche de depresión y aburrimiento, encontré a las mejores personas que podía haber encontrado. Estuve a punto de hacer una cosa con la que ahora soy consciente de que no hubiese sido feliz, y una de esas personas me ayudó a verlo, esa persona con la cual tengo ahora mismo un vínculo afectivo, físico, emocional, de amistad y de todo brutal, una comprensión y complicidad que va más allá de la comprensión humana. Otra me descubrió otro lado más divertido y desenfadado de esta vida, a no tomarme ciertas cosas tan en serio, a no comerme demasiado la cabeza por cosas que no lo merecían y también a expresar mis sentimientos, sobre todo los negativos, de una forma más saludable. Y otra me ha demostrado que puede haber una compresión total y absoluta, ser iguales y contrarias, poder tener la confianza para contar todo y la seguridad de que vas a tener un apoyo cuando lo necesites en 2 DÍAS (y de eso hace ya 9 meses). Y también me ha hecho ver que de todo se puede salir, aunque a veces haya que echarle cojones y pedir ayuda, porque no se escuchan los gritos de socorro en silencio. Esas personas también me ayudan a valorarme y me hacen sentir bien, pues yo veo que a ellos también les aporto cosas que les ayudan o hacen felices, e incluso una ha encontrado al amor de su vida... Vamos, que ahora mismo, conocer a esa gente, ese reencuentro y todo lo que ha derivado de esas cosas ha sido lo mejor que me ha podido pasar este año. 


Sé que tengo a buena gente cerca de mi desde hace tiempo, no los menosprecio, ojocuidao. solo que con esta gente es más... son vínculos muy fuertes e indescriptibles.

También, por esos momentos buenos y malos, por esos subidones y bajones, esas desapariciones y vueltas, me di cuenta de que quién menos te esperas resulta que siempre estuvo ahí sin darte cuenta y también el caso contrario.

Con esos fracasos, esas caídas, esas decepciones, esa gente genial, esos momentos brutalmente buenos, esas fiestas y todo lo derivado de ello, he podido incorporarme y escalar con mis garras las paredes de ese pozo al que caí al principio de este año y cada vez veo la luminosidad del sol más claramente. Y se que puedo volver a caer, lo sé de sobra, pues no hace mucho resbalé unos metros y mis garras y mi alma sangraron un poco, pero no caí al fondo porque me dieron un empujón, y con mis garras manchadas en sangre volví a escalar de nuevo. Por ello estoy tranquila.


Evidentemente no voy a dar detalles de nada, quién me conoce sabrá de que hablo al leer este balance.


En general, el mejor y el peor año al mismo tiempo. He de reconocer que este año va a acabar fabulosamente bien y tengo el presentimiento de que este año que entra estará cargado de muchas más cosas buenas que malas.




A. A. Z. J. Jeg elsker deg <3



Feliz año 2014 a todos ^^

domingo, 17 de noviembre de 2013

Es

Él es el resorte que me faltaba para abrir los ojos y darme cuenta de que lo que estaba haciendo no iba a darme felicidad, más bien todo lo contrario. Me ha ayudado a tirar adelante y hacer lo que tenía que hacer. Se ha convertido en una parte de mi, y yo de él. Se ha formado un vínculo entre nosotros que jamás nada ni nadie podrá romper.Es todo tan difícil de explicar... Es una confianza y una complicidad que va más allá de todo lo entendible, tan fuerte que ni el mismísimo martillo de Thor sería capaz de romper. La gente muchas veces nos ve simplemente como amigos con derecho a roce, otros piensan que somos pareja, otros que simplemente tenemos mucha tontería... Porque la gente es tan simple y tan cerrada de mente que no se da cuenta que puede haber muchísimo más allá de la simple amistad o del amor de pareja. Nos queremos, con locura además, pero es un tipo de amor que va mucho más allá de la amistad, el amor de pareja, del amor de familia... Es algo único, un sentimiento que jamás había sentido ni creí que sentiría, algo que trasciende todo lo conocido y explicable. Al quererlo tantísimo, tengo una necesidad imperiosa de cuidarlo, de aconsejarlo, de saber que está bien. Por gracia o desgracia he vivido un poco más que él y sé que puedo ayudarle a no meter la pata en ciertas cosas. Él para mi es mi cachorro, es mi pequeño. Yo aprendo también muchísimo de él, nos complementamos en muchos aspectos. Él también me cuida y hace por mi cosas que nadie hace ni haría en este momento, Es todo tan... Tan... Tan mágico y místico que es imposible que nadie lo comprenda. Como dijo él, "no somos amigos, ni somos novios... Es algo que va más allá de todo lo que cualquier ser humano pueda entender y no hay palabra para definirlo, en ningún idioma. Es... es..." Y es así, simplemente ES


Y cachorro, si soy lo que soy en este momento, es por ti. Y sin ti, sería silencio.

Minä Rakastan sinua <3

viernes, 1 de noviembre de 2013

Se escapa

Todo. Todo se escapa. Noto cada día como la vida se me está escapando de las manos, como todo se derrumba a mi alrededor, como todas las cosas que conozco tal como las conozco se están perdiendo, como, ahora mismo, mi vida se puede ir a la mierda en dos días. Como mañana puede que ya no esté donde estoy. La sensación de que lo que más quiero se me escapa de las manos lentamente sin poder hacer nada. Como todo arde, se cae, se oscurece y empieza a carecer de sentido. Como cada día tengo menos ganas de todo, pues puede que dentro de poco ya nada vuelva a ser igual, Como el destino te da la vida por un lado y luego por su capricho te la puede quitar de golpe. Como ves que todo se aleja sin poder hacer nada, como tus ilusiones se resbalan entre los dedos como el agua. Como todo se consume como una cerilla, demasiado deprisa, como huye al ver la realidad. Esa realidad que llevo enderezando años y de nuevo se tambalea por un capricho del destino... El puto destino... Me hiciste tal como soy, pero hoy te maldigo, te maldigo mil veces, destino. Deja de arrancarme la paz que llevo buscando tantos años, deja de hacer que todo se me escape, deja de quitarme la vida. Déjame vivirla. 

martes, 29 de octubre de 2013

Lluvia de otoño

Fría y melancólica es la lluvia de la estación que nos acompaña, pero al mismo tiempo transmite una profunda tranquilidad, sensación de sosiego, de escapar del mundo real aunque sea por un momento. Quedarse embelesado viendo como las delicadas gotas del líquido transparente repiquetean en la ventana, mojan los árboles, las calles, los caminos, las hojas... Recordar las tardes de infancia corriendo bajo la lluvia haciendo caso omiso a las recomendaciones de nuestros progenitores, empapándonos de vida, de bienestar, mientras nos divertíamos con nuestros juegos infantiles. Ahora un día cualquiera de otoño miramos a través del cristal de la ventana, vemos esa lluvia y un pequeño haz de nostalgia nos invade. Pensar que lo que fue diversión y felicidad en un tiempo pasado ahora son recuerdos y melancolía.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Nocturnidad

Te invade, te seduce y muy pocas veces se escapa de ese oscuro cortejo. Vas paseando y ves edificios muertos, sin un atisbo de movimiento que sugiera algo de vida en su interior, calles semidesiertas en las que en la noche normalmente te fijas en cosas que durante el día habría pasado desapercibidas ante tus ojos. Sientes como el rocío va cayendo lentamente sobre tu rostro mientras deambulas sin un rumbo fijo. Caminas tranquilamente sin que nada ni nadie te moleste, con la fiel compañía de las brillantes estrellas de la ciudad llamadas farolas. Escuchas el silencio que invade el espacio en el que te encuentras, ocasionalmente interrumpido por algún coche o animalillo callejero. Te sientas, miras a tu alrededor y sientes como vas siendo envuelto en una extraña tranquilidad, la cuál a veces paradójicamente llega a ser inquietante. Te invade una sensación de poder, ya que en ese momento, en ese lugar semidesierto, tú eres el que manda. Libertad de correr, saltar, pasear por donde se te antoje, sentarte donde te apetezca, incluso tumbarte si así lo deseas y nada ni nadie juzgará, observará ni condicionará tus actos, ya que los que suelen hacer tales aberraciones están muertos, no aprecian el valor de la nocturnidad y en ese mismo momento tú eres el dueño de la noche.

viernes, 18 de octubre de 2013

Perdóname

Perdóname. Perdóname por haber vuelto tan de repente. Perdóname por sonreír como una tonta al pensar en ti. Perdóname por quedarme embobada mirándote. Perdóname por estremecerme cuando me miras o me acaricias. Perdóname por rendirme a tus labios cuando me besas. Perdóname por los escalofríos que me dan cuando tus dedos recorren mi espalda, por los suspiros cuando tus labios exploran mi piel. Perdóname porque se me acelere el pulso al notar tu respiración. Perdóname por dejarme llevar entre tus brazos, por dejar mi cuerpo a tu merced. Perdóname por querer perderme entre tu pelo, por querer sacarte hasta el último aliento. Perdóname por bajar la mirada cuando estoy frente a ti. Perdóname por no creerme digna de ti. Perdóname porque se me pare un momento el corazón cada vez que me dices "Te quiero". Perdóname por morir un poquito al tenerte lejos. Perdóname por querer tenerte para mi una noche más. Perdóname por querer estar a tu lado en lo bueno y en lo malo. Perdóname por querer hacerte feliz. Perdóname por creer que eres perfecto. Perdóname por amarte. Perdóname...

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿Sueño o realidad?

Desperté. Era la tercera noche que soñaba con él. Un chico alto, con melena morena por media espalda, ojos verdosos y sonrisa dulce. No sabía quién era y eso era algo que me inquietaba ¿Por qué soñaba con un chico que no había visto en mi vida? Era todo muy extraño. "No le des importancia" me decía a mi misma, pero no podía evitar darle vueltas.

Seguí sonando lo mismo durante una semana entera. La situación era cada vez más extraña. El sueño siempre era el mismo: Ese chico, sonriéndome y haciéndome señas para que fuese hacia él. Yo sonreía y me dirigía hacia el árbol bajo el cual ese chico misterioso estaba. Y justo cuando me tendía la mano y estaba a punto de tomársela, despertaba.

Una tarde, ya muy mosqueada, se lo conté a mi mejor amiga mientras tomábamos un café. Le día la descripción física completa del misterioso chico, incluso como iba vestido: chaleco vaquero, pantalón negro y una camiseta de Slayer. Ella me miró medio sorprendida, medio asustada "Me acabas de describir a uno de mis mejores amigos". Me quedé pálida y le pedí que me describiera su personalidad. Me dijo lo mismo que yo ya pensaba tras recordar su mirada y su sonrisa: Un chico sincero, simpático, dado a los demás, cariñoso, algo crítico con la sociedad pero era sociable de todas formas y muy adorable en general. Me quedé pensativa y, tras meditarlo un poco, le dije a mi amiga que quería conocerlo, conocer al chico anónimo que poblaba mis sueños desde hacía más de una semana. Ella, después de pensarlo un poco, me dijo que sin problemas, que me llamaría.

Pasaron un par de días y estaba un poco impaciente, ya que mi amiga no me llamaba. Justo cuando estaba pensando en ello, sonó mi teléfono: "En el bar de siempre a las 22h. Tranquila, no le dije nada de tu sueño". Acto seguido fui a vestirme, como iba siempre, camiseta negra, vaqueros y botas militares, y me dispuse a ir hacia el bar.

Llegué justo a las 22h y allí estaba mi amiga con el chico, el cual estaba de espaldas. Ella le hizo una seña y él se dio la vuelta: era tal y como aparecía en el sueño, solo que su mirada era más verdosa y profunda de lo que imaginaba. Sonrió, nos presentamos y me dio un abrazo. Estuvimos hablando, riendo, escuchando música y cantando durante horas. Con cada gesto o cosa que decía, me parecía más y más interesante, pero ¿Cómo un chico como él iba a fijarse en alguien como yo? No le dí más vueltas, esperanzas las mínimas. Pero a mitad de la noche, cuando le acaricié la larga melena, se acercó a mi y me besó. Fue extraño y placentero al mismo tiempo. Estuvo toda la noche a mi lado, e incluso me acompañó a casa, siendo él de otra ciudad cercana. Fue una noche extraña pero especial. Desde ese encuentro supe que, de una forma u otra, ese chico de larga melena, mirada profunda y sonrisa dulce se iba a convertir en una parte muy importante de mi vida. Y así fue.

jueves, 16 de mayo de 2013

El duende de la alegría

Este es un pequeño relato que escribí hace un tiempo para un concurso de cuentos infantiles. Espero que os guste.


Musín es un elemental, un duendecillo con un apariencia de un chico humano de aproximadamente 15 años. Tiene una piel azulada muy clara, con una especie de tatuajes rúnicos por ambos brazos de un color azul más oscuro, los cuales se unen en el pecho dibujando un trisquel; un pelo largo, negro azabache y rizado con graciosos tirabuzones; unos ojos verdemar enormes y una preciosa sonrisa. Siempre va vestido con unos pantalones gris perla en los cuales lleva enganchada una pequeña bolsa.


Como todos los elementales, vive en una arboleda. Musín, a pesar de no tener mucha edad aún, es muy querido por los demás miembros de la arboleda ya que practicamente desde su nacimiento, siempre demostró un profundo interés por aprender y es de los más curiosos de lugar, cosa que a los más ancianos les enorgullece pero al mismo tiempo les preocupa, ya que, aunque sea muy cauto, esa curiosidad quizá le pueda meter en algún problema.

Musín salía todas las tardes a pasear. Su lugar favorito era un bellísimo lago no muy lejos de la arboleda. Las aguas eran cristalinas, en el vivían ranas, peces de los colores más vivos, aves acuáticas espectaculares y flora de todo tipo. Se decía que ese lago es el más puro del lugar y en él abrevan todos los pequeños animales que viven en sus cercanías. Pasaba animadas tardes charlando con los peces, haciendo bromas con las aves y los árboles de su orilla y jugando con los animalillos. 

Una soleada tarde, Musín estaba jugando al escondite con dos ardillas amigas. Estaba escondido tras una gran roca cuando notó una presencia que no era propia en el lago. Era una humana. La chica pasó entre los árboles con cuidado de no pisar las flores y se sentó encima de la roca tras la cuál Musín estaba escondido. Musín se asomó un poquito y vió que la chica era realmente bella: tenía el pelo liso y larguísimo, de un color rojizo, una tez pálida sin ninguna mancha, unos labios carmesí brillante e iba con un vestido más blanco que la nieve. Musín se fijó que la chica tenía unos ojos de un azul muy profundo, como el de sus tatuajes. También notó que una profunda tristeza invadia a la muchacha, ya que esos ojos azules y penetrantes estaban encharcados de lágrimas.

 A Musín le daba miedo acercarse, ya que era la primera vez que estaba tan cerca de un humano, pero no podía dejar con esa tristeza a esa bella mujer. Tras pensarlo detenidamente, se armó de valor y de un salto se puso ante la muchacha, la cuál no dejaba de llorar. Cuando lo vió, la chica abrió mucho los ojos de la sorpresa. Musín, ya que había tenido el valor de ponerse ante ella, saltó sobre sus rodillas. La moza extendió la mano, Musín saltó a su palma "¿Quién eres tú?" preguntó la chica. Musín no dijo nada,  sonrió, pegó un brinco y secó las lágrimas de los ojos de la muchacha. "Yo me llamo Luniel, eres un duendecillo muy simpático." Dijo ella. Acto seguido, Musín empezó a enredar en la bolsita que siempre lleva consigo. De ella sacó un polvo dorado, el cual sopló ante la cara de Luniel. Ésta notó como la tristeza que la invadía se desvaneció por completo. Musín saltó de la palma de la mano de Luniel y se fué corriendo hacia la arboleda. "¡Gracias pequeño duende!" gritó Luniel mientras Musín se alejaba a gran velocidad.

 Luniel, esa muchacha triste que fué a desahogar sus penas a un lago, jamás volvió a sentir tristeza gracias a Musín. Desde ese día, a Musín se le conoce en la arboleda como el duende de la paz y la alegría.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Déjate llevar...





Hace tiempo sentí un escalofrío. Era una experiencia completamente nueva para mí, nunca lo había probado. Fue una dosis casi mortal de algo que conocía pero en lo que nunca había puesto especial interés, pero estando completamente en solitario me aventuré a ello. Al principio del llamado "viaje" sentí una especie de cosquilleo muy agradable, como si miles de pequeñas manitas me acariciasen con la punta de sus dedos, algo que nunca había experimentado. A medida que el viaje transcurría iba sintiendo distintas cosas: unas veces era euforia total y absoluta, me sentía prácticamente en la cima del mundo. Otras me daban ganas de pegar saltos y gritar a todo el mundo lo que estaba experimentando en ese momento. Sin embargo, en otras ocasiones sentía que una profunda tristeza invadía mi ser por completo, me sentía completamente compungida. Incluso en varios momentos lloré como una niña pequeña. Pero tenía ganas de más, estaba dispuesta a llegar hasta el final costase lo que costase. Las sensaciones eran indescriptibles, completamente fantásticas. Todo lo que estaba viendo y oyendo era acojonante, sentía que mi corazón era acariciado por sensaciones envolventes y mi alma sutilmente pintada por las alas de una mariposa. Acabo el viaje y me sentía como nunca, más fuerte y a la vez más sensible. Desde ese día repito la experiencia siempre que puedo con distintos tipos y géneros, experimentando cada vez y nunca dejando de sorprenderme. Nunca pensé que la música podría hacerme sentir tan bien y empezar a ser una parte indispensable de mi vida.

Y aquí estoy

Buenas, soy Xana, o por lo menos así se me conocerá por aquí. Este es el primer post del que espero que sea un blog interesante, tanto para mi como para vosotros. Esto solo es una pequeña presentación de lo que va a ser (o espero que sea) este blog.

Aquí lo que vais a poder encontrar son relatos, poemas, canciones y escritos varios de mi puño y letra, tanto actuales como algunos que escribí hace tiempo y quiero compartir con vosotros. También encontraréis reflexiones, mi, rabia, mis sentimientos más profundos, muchas veces reflejados en relatos ficticios, pero que tienen una parte de realidad, una historia en la que realmente siento lo que escribo pero la situación es inventada. También podréis ver mis críticas sociales, mis desahogos y también mis idas de olla, que un toque de humor nunca está de más.


¿Y una presentación mía? Simplemente diré que soy una loca inofensiva, amante de la mitología, la música, los animales y también una pequeña criatura nocturna. Lo demás lo iréis descubriendo poco a poco. Y bueno también poco a poco iré poniendo esto más bonito.


Desde aquí me despido. Ha sido un post corto, pero era una breve presentación. Los próximos serán más extensos.


Un saludo a todos.